9.2.09

Fenómenos Para Anormales



A mediados del 2008, la célebre ministra Mónica Jiménez de la Jarra invitó a su amiga inseparable, la (dudosa) antropóloga Patricia May, a dictar unas charlas "motivacionales" a los funcionarios, relacionadas con el desarrollo que cada uno debe tener con el "yo interior" (no sé, salvo para los esquizofrénicos, si habrá un "yo exterior"...). "Momó" -como Patricia se refiere tan cariñosamente a la Ministra Jiménez- estaba muy preocupada del desarrollo espiritual de los trabajadores del MINEDUC, y "les recomendaba encarecidamente" que asistieran a las charlas, una eufemística forma de forzar la asistencia. Uno puede preguntarse por qué Momó no organiza con el mismo ahínco (y presupuesto) charlas sobre Schopenhauer o Chomsky, entre otros, intelectuales de verdad que se han pronunciado marcadamente sobre el importante rol que debe tener la educación pública en el desarrollo real de la sociedad, pero no, le parece más interesante invitar a una minúscula señora charlatana vendedora de pomadas místicas, y nos quejamos de la calidad de la educación... Pensemos que fuerza, además, a funcionarios brillantes que pueden no ser creyentes o en la cual su fe está en otra dirección, a asistir a parsimoniosas habladurías sin sentido. Porque está bien que May y sus secuaces crean en lo que quieran, están en su derecho de creer en la inmortalidad del cangrejo si les place, pero otra cosa es insertar esta charlatanería en los planes institucionales. Es como ver al New Age infectar las instituciones del Estado!!! Como si no nos bastara con lo inmiscuido que está el dogma católico en la legislación nacional...

En los últimos años muchos personajes particularmente excéntricos y megalómanos se han valido de las herramientas de marketing modernas para difundir sus doctrinas claramente falsas, e incluso peligrosas en algunos casos. Recordemos nada más a Jim Jones y su secta del Templo del Pueblo en Guyana, o al espantoso caso de la secta Puerta del Cielo, cuando su líder Marshall Applewhite convenció a sus seguidores que cometieran suicidio al paso del cometa Hale-Bopp, en 1997, creyendo que todos ellos eran extraterrestres y que debían abandonar sus "envases" (léase cuerpos) para ir tras la nave OVNI que supuestamente viajaba detrás del cometa.... No tan cruento como estos casos, pero si igual de preocupante por el grado de fiabilidad con el que se toma por parte de personas e instituciones, es el pintoresco caso de Los Mensajes en el Agua, del japonés Masaru Emoto. Emoto plantea -sin ningún argumento serio- que los cristales de hielo adquieren una forma determinada en función del tipo de pensamiento que una persona dirija hacia el agua congelada... ¡Tan absurdamente increíble como la pulsera de los once poderes de nuestro querido Omar Gárate! Y lo más increíble de todo es que estos pastelazos se incluyen ¡como planes de estudio en cursos de algunas universidades chilenas, como la Universidad Mayor! Con solemne seriedad algunos psicólogos de dudosa reputación declaman las bondades del análisis de la personalidad mediante el método de las formas de los cristales de Emoto. Bueno, no nos sorprendamos, basta con ver a Pilar Sordo vendiendo sus insólitas pomadas numerarias del sometimiento de la mujer... No me asustaría ver pronto algunas cátedras en universidades nacionales tales como "Anatomía del Chupacabras I y II", "Lingüística del perro que habla de Sábado Gigante", "Teología del Vidente de Villa Alemana" o "Proyecciones Estadísticas de Alejandro Ayún", entre otras geniales creaciones de nuestras mentes brillantes. Y nos preguntamos sobre el origen de la lamentable calidad de la educación chilena.... Esta estupidez aflora como callampas en gran parte, reconozco, por la nula presencia mediática de intelectuales reales, y esto último sucede, finalmente, por el enorme ego de éstos últimos que prefieren seguir viviendo en sus torres de marfil y creyéndose una casta de elegidos antes que cumplir con su rol en la sociedad, que es la de liderar el progreso del pensamiento compartiendo lo que producen y poseen, que es, a la larga, el verdadero, permanente y único progreso al que puede aspirar nuestra especie. Mientras tanto, contemplemos estos fenómenos para anormales como Patricia May, Emoto, los amantes de Herbalife y todos los seres humanos de débil voluntad.

Como muestra, el video promocional de Masaru Emoto: