26.6.08

El desalojo, versión PS



Muchas cosas extrañas han sucedido en este inicio de milenio, pero ninguna ha sido más peculiar que el fenómeno de las regresiones conductuales de algunos individuos y grupos. La enorme influencia actual del Opus Dei en la Iglesia católica, que ha hecho retroceder a la institución hasta los tiempos anteriores al Concilio de Trento; el surgimiento (afortunadamente en decadencia) del ultraprotestantismo de Bush y compañía, que los hace delirar con sus pretensiones mesiánicas; la propuesta sin propuesta de la izquierda extraparlamentaria chilena; la irrupción del fascismo islámico que tiene en vilo la seguridad mundial... Los casos son muchos, pero faltaba uno, que se ve representado patéticamente en el comportamiento de la actual dirigencia del Partido Socialista chileno, que se lució hace unos días cuando el secretario general del PS, Marcelo Schilling, pidió el desalojo de la Juventud Socialista de la sede, que protestaba por el contenido de la polémica Ley General de Educación, a aprobarse en el Congreso. Creo que la mayoría de los chilenos concuerda en la mediocre calidad legal y orgánica de esta ley, que, siendo tan fundamental para el desarrollo futuro del país, está siendo tratada tal como se fabrica una hamburguesa en McDonald's en hora punta. Desde el gobierno de Ricardo Lagos que los asuntos trascendentales están siendo tratados como despacho de hamburguesas, no importando las consecuencias y las formas en los que fueron hechos. Ya lo vimos con el tristemente célebre Transantiago, una brillante y necesaria idea que fue usada como bandera electoral del gobierno de turno, y lo estamos viendo ahora, con una Ley General de Educación hecha sin pensar en sus reales efectos sociales. Por eso, cuando la Juventud Socialista hace notar su desacuerdo con la actitud del gobierno y de la clase política, sorprende el comportamiento de la dirigencia del Partido Socialista, una agrupación que por tradición se caracterizaba por defender las causas de los más marginados. El PS dista mucho de lo que fue históricamente, una institución pensante y dinámica, y se ha transformado, con Camilo Escalona como presidente, en una mera y estalinista red de protección del gobierno de turno. Es cierto que el gobierno de Bachelet ha sido la muñeca de trapo de la prensa conservadora (sobre todo de un diario al cual los alumnos de la UC de los años 1960 lo tildaron de mitómano), pero no es menos cierto que el comportamiento errático y hasta estúpido de la coalición gobernante es alimento diario para los carroñeros.

Hoy, que se conmemora el centenario del natalicio de Salvador Allende, figura icónica del socialismo chileno, Escalona y los suyos podrían hacer revisión de la lección histórica del líder fallecido en La Moneda (suicidio o asesinato, eso lo dejo a ustedes...), quien tenía buenas ideas para lograr una mejora ostensible en la calidad de vida de los chilenos, pero se rodeó de individuos que remaban cada uno para un lado distinto, y terminaron por descuartizar al país. Literalmente.



Post data: Video homenaje a la historia chilena de los años 1970

2 opiniones:

Pantxo dijo...

puta la hueá, no puede quedar tan mal mi colectividad...

Me hago un owned! con el dolor de mi alma..

Schiling es un renovado cierto?

Leonardo Rissetti dijo...

No sé en verdad, no hablai nada de la LGE, con cuea sé si creerte si alguna vez te la hai leido. Concordai con la huea de estar con desacuerdo, pero no veo en qué puntos lo estai y por qué. Me tinca que eri un posero y que ni kgando sabi lo que es la reglamentacion legal de este tipo de asuntos. Lo siento pero es que en verdad no haces ninguna critica de fondo, más que comentarios acidos hechos al volero. Si eri tan cara de raja pa andar publicando tu blog por el facebook por lo menos escribe hueas interesantes y con contenido.
Gracias